Instalado el nuevo grupo turbogenerador para producir más energía con menos residuos

La planta de valorización energética de Tarragona, propiedad de la Mancomunitat per a la Gestió Integral de Residus del Camp de Tarragona y explotada por SIRUSA, ha dado un paso decisivo hacia un futuro más sostenible con la instalación del nuevo grupo turbogenerador.

Este nuevo equipamiento, que entrará en funcionamiento en los próximos meses, es el corazón del proyecto de modernización de la planta y permitirá generar hasta 17,88 megavatios eléctricos, aumentando notablemente la eficiencia del proceso El objetivo es que la planta alcance una eficiencia eléctrica neta superior al 20% en línea con los requisitos establecidos por la normativa 2026.

Una planta más eficiente y sostenible

Con esta mejora, la planta podrá generar más energía eléctrica con menor cantidad de residuos, lo que representa una ganancia directa en eficiencia y sostenibilidad. Además, el crecimiento de la recogida selectiva de alta eficiencia en los municipios de la Mancomunitat, junto con la futura puesta en marcha de una planta de pretratamiento, abrirá la puerta a dar servicio a un territorio más amplio, incluido el conjunto del sur de Catalunya.

Dentro del Plan estratégico del ente se encuentra el revamping (modernización) de todas las instalaciones existentes en la planta de la Mancomunitat. En esta primera fase en ejecución, y con una inversión de unos 50 M€, se incluye el turbogrupo, nuevo edificio, el aerocondensador y todo el bloque de potencia, así como el global de las instalaciones de servicios generales y auxiliares de la planta.

Una segunda fase para seguir avanzando

El proyecto de mejora de la planta no se detiene aquí. En los próximos años, el ente iniciará la segunda fase del plan de modernización, centrada en la renovación y mejora de los hornos caldera, con el objetivo de hacerlos más eficientes, ampliar la capacidad, y reducir aún más el impacto ambiental del proceso.

También se está proyectando una planta de pretratamiento para separar los residuos impropios que se depositan en el contenedor gris y recibir en la planta sólo la fracción resta y desecho. La inversión estimada de esta infraestructura es de 60 millones de euros.

Con todo ello, la Mancomunitat y SIRUSA como empresa gestora reafirman su compromiso con un modelo de gestión de residuos moderno, eficiente y alineado con la transición energética y la economía circular.